Por Felix Jacinto Bretón
….el morir -cuando se ha ganado un poco de amor- es tan apetecible y justo como vergonzoso e inútil es salir de la vida sin haber merecido, con el trabajo y la bondad, el descanso de ella.
Estas lapidarias palabras corresponden al apóstol cubano José Martí y en ellas precisamente pensé mientras escuchaba los testimonios que sobre Don Poppy Bermúdez ofrecían familiares, funcionarios, dirigentes políticos, comunicadores, legisladores, empresarios, sacerdotes y en fin, otras muchas personalidades.
¡Que derroche de afectos, de cariño, de amor…hacia esta persona! Cuanta admiración, aprecio, reconocimiento y respeto hacia este aguerrido empresario, que era uno de los más emblemáticos de Santiago y el país, con quizás y sin quizás.
En las primeras horas de la tarde del miércoles, Don Poppy cerró sus ojos para siempre, cuando estaba próximo a cumplir los 86 años de edad. Tras de si, dejó un importante y rico legado.
Para uno darse cuenta de quién -en vedad- era este hombre, solo habría que ver todas las personalidades que asistieron a sus exequias fúnebres y a las demás que -aunque no pudieron estar presentes en el velatorio y posterior entierro- ofrecieron testimonios sobre su vida y su accionar, como fue el caso de Don Pepín Corripio, quien tuvo palabras de elogio hacia él pese a que competían en el mundo de la comunicación y a otros niveles.
En Santiago, acompañando a la familia, estuvieron el presidente de la República, Danilo Medina; los expresidentes Leonel Fernández e Hipólito Mejía, Manuel Estrella, Felito García, Euclides Gutiérrez Feliz, Luis Abinader, Don Príamo Rodríguez, Domingo Bautista, Jesús Vásquez, Ricky Brugal, Charles Mariotti y Jhanna Távarez, entre otros muchos dirigentes y comunicadores.
Escuchamos, en las últimas horas, infinidad de testimonios sobre Don Poppy por parte de diferentes sectores de la vida nacional, incluyendo de ejecutivos y empleados de Color Visión, planta que mantuvo una programación especial tras su fallecimiento, igual que el Canal 25.
Estoy casi seguro que fueron muchas las obras de bien que hizo durante su vida, a mucha la gente que ayudó, a mucha que le tendió su mano generosa como buen samaritano que era. Y seguro estoy, por igual, que aplicaba la frase bíblica de que “lo que haga tu mano derecha, que no lo sepa la izquierda”.
Conozco un caso, y no porque estuve investigando ni mucho menos porque él me lo confesara, sino que la noticia corrió en la comunidad de donde soy oriundo. Sucedió hace ya bastante tiempo.
A una familia de escasos recursos de Monte de la Jagua Abajo, Moca, (Licey Abajo, a pocos kilómetros donde hoy está el Aeropuerto, que no existía para entonces), Don Poppy le construyó una modesta casita.
Por otro lado, conjuntamente con Don Pepín Corripio, Don Poppy era uno de los empresarios más democráticos y pluralistas del país. En los canales de su propiedad, Telemedios Canal 25 y Color Visión, el cual nació aquí y luego trasladó a Santo Domingo, hay libertad plena para los conductores de programas.
Este jueves escuché al “rosca izquierda” de Marino Zapete calificarlo de un “mentor de libertad” ya que creó espacio para la comunicación en libertad en el Canal 9. Zapete dijo que este siempre le dispensó un trato respetuoso.
Asimismo, tuve la oportunidad de ver a Isidro Gutiérrez -encargado de Tramoya en Color Visión durante más de 30 años- ofrecer un hermoso testimonio sobre el fallecido empresario. Poppy no iba a la televisora sin bajar a saludarlo, confesó.Tanto ha sido el dolor por su partida, que el cielo se mantuvo entre el miércoles y jueves cubierto de negros crespones, como si también estuviera de luto por esta irreparable pérdida.
Como paradojas de la vida, una ligera llovizna caía sobre la ciudad mientras el cadáver de Don Poppy era sepultado, en plena tierra –como él lo pidió- en el cementerio de la 30 de Marzo, el jueves al caer la tarde.
''Cada cual, al morir, enseña al cielo su obra acabada, su libro escrito, su arado reluciente, la espiga que segó, el árbol que sembró. Son los derechos al descanso: ¡triste el que muere sin haber hecho obra!'', proclamó Martí.
Don Poppy, con su partida, deja una gran obra. Les corresponde a sus hijos y otros familiares, en gran medida, mantener vivo este legado. ¡Seguimos en combate, hasta la victoria siempre!
fuente: https://enmitrincheradelucha.wordpress.com/2014/12/05/desde-mi-trinchera-el-legado-de-don-poppy/#more-14379